noviembre 21, 2008

I

Atrás ha quedado todo,
todo... irónico es.

Sí me preguntan: ¿Qué es todo?
diré, nada.

Y me desayuno, una vez más,
lo efímero de la vida.

Y de las ramas de los árboles no cae ni una hoja,
en Baires ya estarían desnudos.

Miles de luciérnagas se dejan ver
en un piso nueve que silenciosamente
grita,
y respira jadeante.

Miles de luciérnagas, tímidas
dan de su efímera luz
para la construcción
de una giralda,
de un puente,
de una catedral,
efímera.

Las mismas cosas,
una y otra vez.

Un sevillano me da muerte
con su silencio,
con su indiferencia,
con su siesta.

Miles de luciérnagas han muerto,
otras nacerán y harán lo que ellas hicieron,
nacer y brillar por un instante
y seguir otro camino

Un camino incierto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin dudas extrañas Buenos Aires...

El poema es... muy vos.

Te felicito, pasa por mis blogs.

http://thedarksideofanangel.blogspot.com/
y
http://annakarine.blogspot.com/

~Saludos!~

C.E.D.D. dijo...

"...Y me desayuno, una vez más/ lo efímero de la vida..."

Un gusto pasar por acà. Saludos.